lunes, 20 de diciembre de 2010

La sorpresa


¿Recordáis que os dije que os tenía preparada una sorpresa? Pues aquí la traigo: España no es el único país que celebra la navidad, esta se celbra en todo el mundo, a mí personalmente me atraen mucho otras culturas y espero que a vosotros también porque de eso trata la sorpresa, intentaré subir todos los días una leyenda y las tradiciones de cada lugar, hoy os traigo: Inglaterra.
    
LEYENDA: EL MUÑECO DE JENGIBRE

La víspera de Navidad una anciana hizo galletas de jengibre. A alguanas les dio forma de abeto, a otras de campana y a unas terceras forma de estrella. Hizo una última con forma de hombre : con unas pasas le hizo los ojos y los botones, y con un poco de azucar le dibujó una sonrisa y una naricita, y lo puso en el horno.un rato
Pasó rato y oyó unos golpecitos en la puerta del horno. La abrió para ver que sucedía y de su interior saltó el hombrecillo de jengibre. La mujer intentó agarrar la galleta, pero esta se escabulló por la puerta que daba al jardín.
- ¡Vuelve de inmediato al horno, que serás de mi postre un buen adorno! - gritó la anciana
- ¡He escapado de una mujer y ahora soy libre! ¡Soy el hombre de jengibre! - canturreó al escapar.
El marido de la anciana estaba en el jardín, cuidando las plantas, por lo que agarró el rastrillo e intentó cortarle el paso, pero el hombre de jengibre le saltó al hombro, después hasta la coronilla, descendió por su espalda  y corrió fuera del jardín.
- ¡Vuelve a casa no seas pillo o te daré con el rastrillo! - le ordenó el anciano.
- ¡He escapado de un hombre y ahora soy libre! ¡Soy el hombre de jengibre! - canturreó ufano al escapar hacia el prado que se abría ante él.
El hombre de jengibre paseó por el prado y se tumbó al lado de unas matas para descansar. Despertó al oír el tolón tolón de un cencerro y vio el morro de una vaca que se lo quería comer. Se puso en pie de un salto y corrió hacia el río que veía al final del prado.
- ¡Ven aquí, vuelve al prado, quiero comerte de un bocado! - mugió la vaca.
- ¡He escapado de una vaca y ahora soy libre! ¡Soy el hombre de jengibre! - canturreó el hombre de jengibre al llegar a la orilla del río.
Pero... ¿cómo cruzar hasta el otro lado? Por allí paseaba un zorro, y el hombre de jengibre le pidió que le llevase a la otra orilla montado en su lomo .
- En el lomo se mojará si el agua toca, para cruzar el río es mejor ir en mi boca - sugirió el zorro. El hombre de jengibre saltó a la boca del zorro... y pronto se dio cuenta de que había caído en una trampa. El zorro cerró con fuerza las mandíbulas y lo engulló de un bocado.
- ¡Del mordisco no hay quien me libre! ¡Es el fin del hombre de jengibre!

TRADICIONES:

Al día siguiente de Navidad se le llama boxin day por qeu era el día en que las iglesias repartían el dinero de la caja de limosnas entre los pobres.
El postre preferido de los ingleses es el pudin que elaboran con fruta seca, frutos secos y melaza. Se suele hacer semanas antes de Navidad, y se deja colgado durante mucho tiempo, envuelto en un paño, para reforzar el sabor.
El muérdago es uno de los elementos decorativos más habituales en las casas inglesas: si un hombre y una mujer se encuentra debajo de él  deben besarse.

Espero que os haya gustado :)

viernes, 17 de diciembre de 2010

¡Volvemos!

Por fin se termino la etapa de examenes y estamos libre ¡yuhu! ahora podremos escribir con mayor regularidad y para compensaros estos días que no hemos escrito os dejo aquí (ya que la mayoría habéis votado que si) la segunda parte de breve historia de una fuga, os aseguro que esta segunda parte es un poco extraña y da un vuelco inesperado asique no os sorprendáis. Aprovecho para deciros también que estoy preparando una sorpresita que espero que os guste pero ya la vereis mas adelante, de momento os dejo con la intriga XD

Jamás supo el tiempo que pasó así mirando hacia adelante y atrás; pero al final decidió pasear por la ciudad, quizá un pequeño vistazo a su casa le resolvería todas sus dudas. Las calles estaban decoradas con luces de colores, la gente sonreía  e iba cargada de regalos, había diversos puestos de castañas asadas y almendras garrapiñadas, entonces un rugido que provenía de su estomago le recordó que estaba hambrienta, mas no tenía dinero, había dejado la mochila con sus pertenencias en el bosque.
Violeta observó con melancolía cómo en un rincón un niño reía alegremente con sus padres y los abrazaba con fuerza, no pudo evitar que una pequeña lágrima rodase por su mejilla y cayese al suelo; echaba mucho de menos a su familia.
Comenzó a llover con fuerza y la gente corrió a refugiarse y abrir los paraguas, mas Violeta dejó que aquellas gotas empapasen sus rizos y su ropa, que recorriesen todo su cuerpo y  se camuflaran con las lágrimas de su rostro, dejó que el cielo llorase sobre ella quiso fundirse con su llanto continuo pues así era justamente como se sentía: una gran nube gris se había depositado sobre corazón y su mente impidiéndola pensar con claridad y diluviaba fuertemente sobre ellos. Debía volver a casa, con sus padres, con toda la gente que la quería como nadie la había amado jamás, con todas aquellas personas que tanto se habían preocupado por ella impidiéndole hacer cosas que, aunque le parecían adecuadas, solo iban a perjudicarla y había respondido con mal humor, portazos, gruñidos y malas contestaciones. Debía volver a casa, sino estas se convertirían en las peores Navidades de toda su vida, lo que más deseaba en aquel momento era estar junto a sus seres queridos tomando una deliciosa cena navideña con turrón, polvorones, mazapanes y todos esos dulces que tanto le gustaban.
Caminó varias horas hasta encontrarse frente a su casa, parecía haber pasado tanto tiempo desde que se fue… Le temblaban las piernas y no se atrevía a llamar, echaría un pequeño vistazo por la ventana, tan solo para ver qué estaban haciendo sus padres, un pequeña miradita…
De pronto, se oyó un gran estruendo dejando paso a una gran nube de humo verde que hizo toser ha Violeta. Cuando el humo se  disipó, distinguió un pequeño hombrecito vestido de verde y orejas puntiagudas que sonreía ampliamente mirándola
- Buenas tardes señorita, Violeta, te haces llamar, soy un elfo de muy lejos que vengo para ayudar.
Violeta soltó una risa sarcástica y comenzó a burlarse de sus vestimentas y su extraña forma de hablar. El elfo puso una mueca de ofendido.
- Rechazas mi ayuda, Violeta, una vez más te lo digo, quiero ayudarte ¿Por qué no vienes con migo? – Ella negó con la cabeza diciendo que no tenía cuatro años para creer en elfos.
- Como tú quieras querida, yo mi deber he cumplido, mas te advierto, amiga mía, que tendrás tu castigo. – tras decir estas palabras metió la mano en uno de sus bolsillo y cuando la sacó tenía sobre ella gran cantidad de polvos violáceos, entonces sopló y se los arrojó a la cara diciendo:
- Tu pena será muy dura, te advierto, vas a sufrir, has sido desconfiada y pagarás por ello al fin.
Violeta tosió cerrando los ojos para que le humo no le picara y cuando los abrió de nuevo se cayó al suelo del susto, había dos posibilidades o todo el mundo se había hecho más grande o ella había encogido. Optó por la segunda alternativa, pues cada vez iba disminuyendo de estatura, poco a poco. Tenía que llegar a la puerta antes de ser tan pequeña que no alcanzase al manillar y no volviera a poder entrar en casa. Corrió con todas sus fuerzas encogiendo más y más, llegó un momento en que tenía que apartar a manotazos la hierba del jardín, que tenía que correr para no ser devorada por los insectos, ¡maldito enano verde! Tropezó varias veces, pero no le importó, continuó corriendo como no lo había hecho nunca, le dolían las piernas y su respiración cada vez era más agitada, no llegaba al manillar, pero tal vez entrase por debajo de la puerta, tal vez…
Estaba apunto de darse por vencida cuando apareció, allí estaba ante sus ojos la puerta, tenía que ver una vez más a sus padres, abrazarles con tal fuerza que les aplastara las costillas, estaba a punto de entrar, a muy pocos pasos de la puerta, pero… algo ocurrió, dejó de sentir, de ver, de oír, como si no estuviera, y de pronto… la nada.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Una pequeña pausa

   Como todos vosotros Blanca y yo tenemos multitud de examenes, por tanto hemos decidido tomarnos un pequeño descanso. No nos vamos para siempre, no os preocupéis ;), es solo hasta que terminemos los examenes, en cuanto llegue Navidad estaremos a tope con un montón de cosas nuevas y nuevas ideas ya lo vereis. Me despido de vosotros pero no con un adiós sino con un ¡hasta luego!

viernes, 3 de diciembre de 2010

El Reino De Tinta (La biblioteca)

  Un lugar mágico donde las palabras cobran vida, donde estar rodeado de miles de amigos de papel, donde ser trasladado a un mundo maravilloso con dragones y hadas, caballeros y princesas, monstruos y héroes, donde te olvidas de quien eres, donde el tiempo no transcurre, donde vivir grandes aventuras acompañado de personajes fantásticos, donde todo es posible, donde disfrutar con cada palabra, un lugar tan especial que solo aquellos que saben apreciar el valor de un libro han osado entrar…
 Y nosotros, valerosos y audaces, traspasamos sus puertas dispuestos  a aprender valorar como es debido la importancia de la lectura, comprendimos que aquel es un espacio donde reina el silencio y, sobre todo, el orden, pues un libro mal colocado es un libro perdido.
 Las bibliotecarias, señoras de aquel reino, nos encomendaron la misión de buscar libros entre las estanterías, todos nosotros efectuamos la misión con éxito y nuestra gran recompensa fue el momento tan agradable que pasamos rodeados de aquel mar de letras y de nuestros compañeros, el mejor regalo que se puede realizar.
 Abandonamos aquella aldea, muchos de nosotros con un amigo de tinta bajo el brazo, que esperaba ser abierto para mostrar su interior y hacernos reír y llorar con sus palabras, una sonrisa que nos iluminaba el rostro, habíamos descubierto que un libro es como un amigo, está a tu lado en el momento que más lo necesitas para hacerte olvidar aquello que te preocupa, y que mejor lugar para hacer amigos que la biblioteca…

jueves, 2 de diciembre de 2010

Hoy es uno de esos días

  Hoy es uno de esos días en los que te miras al espejo y te entran ganas de darte un puñetazo, todo lo ves negro, solo te apetece llorar y mirar por la ventana sin ver nada.
  Hoy es uno de esos días en los que harías lo imposible por alejarte de los problemas, acurrucarte en un rincón del vacío, sin nadie que te estorbe olvidándolo todo...
  Hoy es uno de esos días en los que las nubes cubren tus ojos y descargan miles de gotas sobre tu rostro, cuando parece que no hay más, que se ha acabado, comienza a llover de nuevo empapando todas tus alegrías.
  Hoy es uno de esos días.

martes, 30 de noviembre de 2010

Visita a la biblioteca...


Visita a la biblioteca,… vale, de acuerdo; un día que variamos de nuestro ritmo habitual de clases.
Nos esperaba el silencio y el orden de los libros. Había ido más veces a la biblioteca aunque siempre deprisa, llegar, dejar un libro, coger otro…
Nos recibió una amable bibliotecaria que nos guió a través de los libros ordenados con sus respectivas etiquetas autores y títulos perfectamente clasificados. Realmente es una labor minuciosa aunque informatizado parece más fácil.
Los libros parecían descansar a esperas de unos ojos curiosos que los despertaran y poder contar su historia.
Un imaginativo juego nos ayudó a localizar los libros de una forma rápida.
Nuestros amigos de tinta parecían despertarse. Allí estaban todos, villanos y héroes, mendigos y princesas, presente y pasado hablando sin descanso.
¿Cómo una habitación silenciosa podía contar tantas historias?
La visita resultó más interesante de lo que me imaginé y lo mejor: nos podíamos llevar a un amigo debajo del brazo: un libro.
Mi elección fue “las hijas de la tormenta”. Cuando lo terminé, volví a la biblioteca a devolverlo y allí seguía todo igual, libros y más libros esperando para hablar.

domingo, 28 de noviembre de 2010

ghostgirl 3


Os presentamos el nuevo libro de la trilogía ghostgirl. Este libro se titula Enferma de amor y esta escrito por la autora americana Tonya Hurley

sábado, 27 de noviembre de 2010

El ponche de los deseos


Este es un libro para la gente que le guste la fantasía y la magia...

Autor: Michael Ende

Sinopsis: Para cumplir sus perversos planes, Belcebú Sarcasmo y Tirania tienen que beber el ponche genialcoholorosasatanarquiarqueologicavernoso antes de la media noche de San Silvestre.
Pero no cuentan con la audacia y valentía de sus servidores - espías el gato Maurizio y el cuervo Jacobo, de quienes depende el futuro de toda la tierra.

viernes, 26 de noviembre de 2010

También en Facebook

Para la gente que tiene Facebook y quiere enterarse de las nuevas entradas sin necesidad de entrar en el blog podéis vernos también en el Facebook.
Es un perfil Blanca García San Miguel en mi muro subiré todas las nuevas entradas que se publiquen en el blog.

martes, 23 de noviembre de 2010

Mi arlequín

Blanca y yo fuímos a ver la foto del arlequín de Picasso, muchos lo ven como un simple cuadro, pero si uno se para detenidamente a observarlo transmite mucho más...

Un niño. Mas no un niño cualquiera, de rostro dulce y facciones delicadas, la tez pálida con un ligero rubor que tiñe sus mejillas, su semblante, serio. El fuego de sus cabellos asoma tras un sombrero negro. Viste de rombos, de colores sol y cielo, pese a la alegría del  traje  de colores vivos, contrasta  la sobriedad de su rostro.
 Manos a la altura del pecho, denotando timidez o nerviosismo, para protegerse de algo…  Tras él un asiento de color oscuro, donde apoyar sus intensas emociones.
 Sus ojos negros como una noche sin luna, serían más  hermosos si no expresaran  frialdad  y distancia, pues aquellas dos canicas azabaches esconden intenso sufrimiento.
En su  rostro inocente se adivina  más experiencia que la que puede poseer una persona adulta…
Dos  trazos inacabados forman sus pies, que le dejan suspendido en el aire, en el tiempo a la espera de ser observado.

  Espero que os guste :)