Un hombre toma el sol tumbado sobre la fina arena de la playa y se proteje de sus brillantes rayos cubriendo su rostro con el brazo, está en bañador, el torso desnudo, y tiene el cuerpo ligeramente rosado por las quemaduras del sol.
Junto a él, la inmensidad del océano de un turquesa fuerte como los ojos nórdicos, el horizonte se divisa como un infinito lejano.
Las olas chocan contra la orilla formando una espuma blanca y produciendo un sonido muy relajante: ¡splash!, ¡splash!...
Sobre el agua clara y cristalina se refleja una gran ciudad de altos edificios casi todos blancos de torres de cemento e hierro, esqueletos urbanos que albergan como colmenas gentes de toda raza pues parecen hoteles.
El cielo esconde su color azul tras unos nubarrones grises y negros que en cualquier momento descargarán sobre el desprotegido cuerpo que yace sobre la playa miles de gotas con tal intensidad que la tierra parecera un mar y el mar una foto dibujada en la retina del espectador.
Espero que os guste :)

Un lugar mágico donde las palabras cobran vida,donde ser trasladado a un mundo maravilloso con dragones y hadas, caballeros y princesas, monstruos y héroes, donde te olvidas de quien eres, donde el tiempo no transcurre, donde vivir grandes aventuras acompañado de personajes fantásticos, donde todo es posible, donde disfrutar con cada palabra, un lugar tan especial que solo aquellos que saben apreciar el valor de un libro han osado entrar…
viernes, 15 de octubre de 2010
martes, 12 de octubre de 2010
Premio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)