Todo lo que empieza acaba, y eso incluye el verano que llega a su fin, nos habíamos acostumbrado a levantarnos, tarde no hacer deberes, no ver el careto a los profesores y sobre todo a leer en cualquier momento que nos apeteciera. Pero empezar el colegio no es tan malo después de todo: están los reencuentros cono los compañeros a los que algunos llevamos mucho tiempo sin ver, el olor a libros nuevos, empezamos un nuevo curso... Claro está que se vive mucho mejor de vacaciones pero afrontemoslo si no fueramos a clase llegaría un momente en el que nos aburriríamos.
Aprovecho para deciros que, como también yo voy a clase, tardaré más en pasarme a escribir por aquí pero lo ahore con la mayor frecuencia que me sea posible.